
Queridos amigos en la diáspora, como lo prometí, después de mi voto de ayer por la paz en Colombia, hoy reanudo mi compromiso con la búsqueda de la equidad y los invito a leer este mensaje de un pequeño empresario en Queens, Nueva York.
El Viernes 13 de junio Terraza 7 fue cerrada en un despliegue excesivo de fuerza por parte de los departamentos de esta ciudad. Aunque este lunes en la tarde la ciudad me permitió volver a abrir mi local, luego de llegar a un acuerdo de pago por cinco años. La razón, no haber atendido impagables multas adquiridas años atrás como fruto de una suspensión temporal en los seguros obligatorios de mi empresa. La negligencia en la visita de un auditor de la empresa aseguradora prolongó el tiempo en el que mi empresa funcionó sin seguro obligatorio y como consecuencia, mi empresa recibió las desmesuradas multas.
Es precisamente por situaciones como la que ahora mismo sufre Terraza 7, por lo que los pequeños negocios de la Avenida Roosevelt nos oponemos a políticas como el “Task Force”, en la que todos los departamentos del estado persiguen con sanciones y multas impagables a nuestros vulnerables negocios.
Durante la administración del alcalde Bloomberg, en la ciudad de Nueva York el monto de las multas a los pequeños empresarios se disparó, al tiempo que se ofrecieron grandes exenciones de impuestos para los empresarios billonarios.
En comunidades de inmigrantes como la nuestra, donde los pequeños negocios son la gran mayoría de los negocios, los departamentos de la ciudad (Transportation, Sanitation, Buildings, Consumer Affairs, Environmental Protection, the MTA, workers compensation) sí deberían destinar sus acciones conjuntas a visitar a los pequeños negocios, pero no con el ánimo de reprender injustamente a tan frágiles negocios, sino con el firme propósito de favorecer su funcionamiento y estimular su crecimiento y fortalecimiento, tomando en cuenta que son ellos, -y no las grandes empresas- la espina dorsal de la economía de nuestra ciudad y de nuestra Nación.
En lugar de perseguir y clausurar sin consideración los negocios, que generan empleo y comunidad a nivel local, los departamentos de la ciudad deberían verificar que se cumplan en ellos los estándares laborales, sanitarios y fiscales que la ley exige.
En calidad de ciudadano americano, médico, inmigrante y pequeño negociante, quiero hacer un respetuoso llamado a nuestra concejal Julissa Ferreras para repensar y reformular el propósito del “Roosevelt Avenue Task Force”, cuyo propósito, a mi modo de ver, no se ha clarificado. ¿Es su función una medida encaminada a velar por la salud publica, proteger el bienestar de la economía local y mejorar la calidad de vida de nuestra comunidad? ¿O es su interés mutilar el florecimiento de una economía local, diversa y fructífera? ¿Por qué el “Roosevelt Avenue Task Force” no investiga los hostigamientos económicos que los departamentos hacen sobre los pequeños negocios con la imposición de sus insólitas multas? ¿Por qué desmembrar una economía naciente en lugar de estimular y alimentar su sano crecimiento?
Hemos heredado un modelo de ciudad cuyo presupuesto depende en gran medida de las impagables multas que nuestros negocios padecen. Exigimos a nuestros pequeños negociantes que empeñen su vida y la de sus familias para saldar sanciones que resultan de políticas arbitrarias. Políticas que desangran a los negocios locales y exigen cada vez menos responsabilidades de billonarios que esquivan aportar a la economía nacional los impuestos que les corresponde de acuerdo con el aumento de sus ganancias.
Vamos a ver las cosas en orden.. Las multas asumo que la sponen por incumplir normas o procedimientos que ya estan establecidos para TODOS. Si yo entro en alguna actividad es mi deber informarme anticipadamente las normas y obligaciones que voy a tener y de hecho me entero la multa que tendre que pagar si incumplo alguna. Entonces si no pago mis seguros a tiempo por la razon que sea, no es culpa de la ciudad. Yo se que no debo pasar un semáforo en rojo porque hay sanciones. Si me lo paso y me multan no le puedo pedir a la ciudad que cambie esas normas porque me tocaron a mi…