‘Construcción es mi pasión’: Jhonatán Rivera

Jhonatán Rivera en la Avenida Roosevelt de Queens luego de un día de trabajo en construcción. Foto Luz Karine Vargas

Por Luz Karine Vargas  — 

Jhonatán Rivera es un hombre alegre, colaborador y muy amable. Siempre camina con una sonrisa y la mejor actitud sin importar las circunstancias.

Mientras empuja bajo la llovizna una pesada carreta con escombros de un edificio en demolición, Rivera solo fija sus ojos en el trabajo. Es obsesivo.

Rivera llegó a Nueva York en 1997, cuando aún no tenía experiencia laboral. Hace 25 años estoy en este país, el tiempo se fue muy rápido”, dijo Rivera mientras un compañero se le acerca por la espalda para que siga cargando el camión de escombros.

Este dominicano, después de tanto tiempo residiendo en Nueva York, dice amar este país. “Lo que más extraño de Santo Domingo es el clima cálido todo el año”, dijo Rivera en medio de carcajadas.

El primer empleo que tuve fue en un supermercado, aprendí mucho, pero ya era el momento de un cambio”, dijo Rivera recordando aquel tiempo con aprecio.

Cuando Rivera llego a Nueva York lo esperaban su mamá y hermanos para crear una nueva vida juntos. “Estábamos por fin toda la familia reunida”, dijo Rivera mientras pasa el tren y hace un ruido estruendoso.

“Luego trabajé en un taller, de mecánico, pero quería algo mejor”, dijo Rivera. Rivera escuchaba a sus amigos hablar de otras alternativas de empleo y se motivó a cambiar de oficio.

Algunos amigos cercanos lo ayudaron a entrar en la construcción. “A mí me recomendaron este empleo, me hablaron de todos los beneficios, hice los cursos, lo tomé y hasta hoy continúo ejerciendo”, dijo Rivera.

En este momento el trabajo en construcción está flojo, no es como antes, pero aún así es un buen empleo, se sigue ganando bien”, dijo Rivera refiriéndose a la pandemia que complicó los trabajos, incluyendo la construcción.

El Covid afectó a Rivera no solo laboralmente, sino a su familia también. “Lastimosamente perdí a varios miembros de mi familia en la pandemia”, dijo Rivera e ingresó en un silencio absoluto por un momento prolongado. No quiere seguir hablando del tema.

Yo recomiendo esta ciudad a todo aquel que quiera una nueva oportunidad en la vida”, termina diciendo Rivera. Luego se despide de esta manera:“Dios la bendiga”.

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