La comida no alcanza en Queens

Por Javier Castaño

Miles de inmigrantes latinos se han quedado sin trabajo y dinero. No tiene ni para pagar la rente y ahora se ven obligados a hacer largas filas para recibir víveres o un plato de comida caliente. Es el caso de Janet, quien estuvo por tres horas en la fila frente a la discoteca LaBoom de Northern Boulevard y la calle 56 de Woodside, Queens.

En esa localidad, el Consulado General de Colombia en Nueva York repartió este miércoles más de 800 bolsas con víveres, incluyendo 350 cajas para ayudar principalmente a los colombianos que no han podido regresar a su patria.

“La necesidad es muy grande y decidimos juntar esfuerzos para ayudar a los colombianos y latinos en general”, dijo Susana Berenguer, cónsul general de Colombia en Nueva York.

Entre las organizaciones que participaron se encuentran América Viva y la Iglesia Nueva Vida con cerca de 30 voluntarios, 350 mercados de Caridades Católicas, 350 bolsas con víveres y 200 platos de comida caliente de SOMOS Community Care, panela, harina y bocadillos de Dinas Group (Seba Seba), productos de la distribuidora Cordasa, comida de Pollos Mario de Astoria y del Fogón Costeño, donaciones de la Fundación Emmanuel y tapabocas de Sergio Orozco.

“La crisis de la pandemia se está terminando y ha comenzado el hambre que no discrimina”, dijo el doctor Ramón Tallaj, fundador y CEO de SOMOS Community Care, con 2,500 doctores comunitarios en esta ciudad.

A su lado se hallaba la doctora Jacqueline Delmont, quien dijo que SOMOS está atendiendo a los pacientes por tele-medicina para evitar el contacto físico. “Los latinos han sido muy afectada por el Coronavirus y ahora queremos ayudarles para que regresen al trabajo, pero es difícil porque viven hacinados en sus apartamentos y sufren de varios problemas médicos”, dijo la doctora Delmont.

Las voluntarias Liliana Melo y Patricia Palacio estuvieron desde el martes en la discoteca LaBoom ayudando a empacar los víveres en cajas y bolsas.

“A la gente se le acabó el guardadito y ahora es que debemos ayudarles con la comida”, dijo Pedro Zamora, propietario de LaBoom. “Nuestro administrador José Cruz pertenece a América Viva y por eso nos vinculamos a esta jornada. MECENAS, la organización de comerciantes mexicanos, vamos a comenzar a distribuir comida una vez a la semana en varios puntos de la ciudad porque el hambre no espera”.

Marcos Muñoz, propietario de Mojitos Restaurant & Bar de Northern Boulevard y la calle 81 de Jackson Heights, Queens, distribuye bolsas de comida todos los miércoles y la fila de personas es extensa. Muchos inmigrantes se van con las manos vacías. Comenzó repartiendo 83 bolsas y este miércoles repartió más de 300. “Necesitamos que más gente se vincule a nosotros para poder ayudar a la comunidad que tanto nos ha apoyado”, dijo Muñoz mientras coordinaba la repartición de víveres.

Allí se hallaba Sandra Cárdenas, quien trabajaba de mesera en el restaurante Sueño Americano de Junction Boulevard y desde el lunes 16 de marzo no tiene trabajo. “Ahora vivo de la caridad porque ni mi esposo ni yo tenemos trabajo”, dijo Cárdenas mientras caminaba feliz con su bolsa de víveres y un un cartón con una docena de huevos.

Tanto en la discoteca LaBoom, como en Mojitos, y la semana pasada en la iglesia San Bartolomé de Elmhurst, decenas de personas se quedaron sin ficha para recoger comida. En estos lugares, para alcanzar a recibir comida hay que madrugar a las 3 o 4 de la mañana. Algunas escuelas públicas siguen repartiendo comida en las horas de la mañana para los alumnos y sus familias, y de 11:30 AM a 1:00 PM para adultos, sin importar su condición. Más información en el 311.

1 thought on “La comida no alcanza en Queens”

  1. Buenas disculpe yo dos veces e ido aver si me dan comida por la epidemia y no medan porque no estoy escrita al igualmente hay señoras ma yore’ no les dan solo conocidos.

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