
La policía desalojó a los indignados de Occupy Los Angeles. No se opusieron al desalojo ni gritaron cuando estaban siendo esposados en la plaza que está al sur de la alcaldía de la capital de California. El desalojo ocurrió en la madrugada del miércoles. El alcalde Antonio Villarraigosa había dado la orden de desalojar a los indignados que llevaban en el lugar ocho semanas.
Al amanecer, un puñado de policías de Los Angeles permanecía en la plaza y el único vestigio de Occupy Los Angeles era una carpa que tenían los indignados para recibir donaciones. Un total de 200 personas fueron arrestadas.
La policía colocó barreras alrededor de la Alcaldía y policías vestido de blanco comenzaron la limpieza de la plaza.
El alcalde Villarraigosa había tolerado y apoyado a los indignados, e inclusive les regaló ponchos para que se protegieran del frío, pero luego tomó la determinación de desalojarlos debido a quejas por crímenes, pobres condiciones sanitarias y daño a la propiedad del estado.
Occupy Los Angeles es parte de Occupy Wall Street, un movimiento que ha crecido en los Estados Unidos y el mundo y cuyo objetivo es representar el 99% de la población que está siendo contralada por el 1% de la población con vínculos en los bancos y las corporaciones a nivel internacional. Occupy Wall Street lucha por la distribución equitativa de la riqueza.