
El debate sobre la utilización del Parque Flushing se está haciendo sin incluir a los futbolistas latinos que usan esa zona verde, que son la gran mayoría. Habría que incluir también a los ecuatorianos que han comenzado a tomar control de los parques de Queens para jugar su estilo de voleibol.
(To read this article in English press here. Translated by CUNY’s Voices of New York)
Sin embargo, le damos la bienvenida a la iniciativa de crear una Alianza por el Parque Flushing. El primer paso en esta dirección fue una reunión, el lunes de esta semana, en el Museo de Arte de Queens con estudiantes del Pratt Institute y activistas comunitarios del Fairness Coalition of Queens.
La concejal Julissa Ferreras estuvo en la reunión para exigir una mejor administración, más recursos y mayor participación de la comunidad, además de crear una junta directiva que supervise todo lo que se haga en el Parque Flushing. “Los latinos no somos los únicos que utilizamos el parque y debemos de participar más en estas reuniones”, dijo Ferreras, quien dará a luz en cuatro meses. “Quiero que mi hijo use este parque como yo lo usé. Por eso debemos preservar las zonas verdes”.
“Esta es una excelente reunión y ojalá que surjan buenas ideas”, dijo Donovan Finn de Fairness Coalition of Queens. Los alumnos Matt Castro y Natalie Vichnevsky expusieron las ideas del Pratt Institute y usaron un proyector de imágenes. Dijeron que el parque promueve el desarrollo comunitario y la salud y se deben explorar todas las posibilidades. “Inclusive la construcción de un estadio encima de los rieles de los trenes”, dijo Castro.
“Queremos debatir ideas y buscar la participación de la comunidad” dijo Elena Conte, organizadora de planeación y política en el Pratt Center.
Esta Alianza por el Parque Flushing tiene tres objetivos principales: Un consejo comunitario de residentes locales que supervise sus funciones. Una junta de directores integrada por activitas y representantes de las corporaciones. Y un administrador que le responda al Departamento de Parques de la ciudad y a la Alianza por el Parque Flushing.
En resumidas cuentas, una solución burocrática a un problema estructural.
Por años, la ciudad de Nueva York y la administración del alcalde Bloomberg han permitido que el Parque Flushing se deteriore. Basta observar el deprimente estado de las canchas de fútbol para corroborar esta decadencia. El lago ha sido abandonado y las zonas de estacionamiento escasean y mantienen sucias. No hay baños públicos ni vigilancia.
¿Será que el abandono del Parque Flushing es porque la mayoría de los usuarios son latinos?
El Parque Central de Manhattan tiene 834 acres y 367 empleados. El Prospect Park de Brooklyn tiene 585 acres y 263 empleados. Y el Parque Flushing, el más grande y con más edificaciones, tiene 980 acres y 18 empleados. ¿Discriminación?
Estelle Cooper, administradora del Parque Flushing por 17 años, murió en diciembre del año pasado luego de haber sido acusada de robar los fondos de este parque. No puede responder por las causas de la discriminación, ni aclarar el por qué algunos equipos de fútbol tienen que pagar cifras exorbitantes para usar las canchas. El Parque Flushing es un espacio público.
Esta discusión sobre la utilización del Parque Flushing también adolece de historia. Julio Ferreras, padre de Julissa, vivió en carne propia la discriminación cuando hace más de 20 años las autoridades no quería la presencia de los peloteros dominicanos en ese parque. El mismo proceso que vivieron las ligas de fútbol para que dejaran rodar el balón del deporte más popular del mundo.

Pero ahora es otra la disputa. El estadio de los Mets ya fue remplazado por uno nuevo y la ciudad ya aprobó que se deshagan de la zona de Willets Point en donde reparan carros a bajo precio. Allí se construirá un complejo de hoteles y de apartamentos modernos y un centro comercial. Esta decisión no tiene reversa.
La Asociación Nacional de Tenis (USTA), que realiza todos los años el Abierto de Tenis de los Estados Unidos, está buscando construir un estadio adicional y ya presentó su documentación ante las autoridades de la ciudad. Han tenido apoyo y oposición de las juntas comunales. El senador José Peralta ha dicho que si desean otro estadio, deben reemplazar la tierra que utilicen y mejorar su relación con la comunidad, además de trabajar con los sindicatos.
La Liga Mayor de Fútbol (MLS) quiere construir un estadio con estacionamiento, aunque aún no ha presentado su documentación ante las autoridades de la ciudad de Nueva York. Hicieron una reunión comunitaria en el Teatro de Queens que fue más un evento de relaciones públicas y han reclutado comerciantes y activistas para que se adhieran a su causa.
El objetivo de la MLS está enfrentando a las organizaciones comunitarias que tienen tentáculos profundos en el partido demócrata y en la burocracia de la ciudad. Por eso organizaciones como Make the Road New York se opone a la construcción del estadio de fútbol, pero están dispuestos a pertenecer a la Alianza por el Parque Flushing.
De una u otra forma, los inmigrantes latinos, aquellos que juegan fútbol en el Parque Flushing, saldrán perdiendo. Si se construye el estadio no habrá trabajos para estos inmigrantes porque no están sindicalizados, así como tampoco tendrán acceso a su administración. Por eso el sindicato 32BJ apoya la construcción del estadio de fútbol en el Parque Flushing. Y si no se construye el estadio, tendrán que ir a Long Island, Brooklyn o Nueva Jersey a ver los partidos de fútbol. Además, estarán condenados a jugar en canchas en mal estado por la negligencia de las autoridades de la ciudad.
La solución es un acuerdo comunitario que beneficie (Community Benefit Agreement) a los usuarios del Parque Flushing. Que los Mets, la USTA y la MLS apoyen a la comunidad con programas de salud y de educación. Que dispongan de un fondo millonario para ayudar a los pequeños negocios con préstamos y que le permitan a los comerciantes locales vender sus productos en los estadios. También debe existir un organismo de fiscalización, para que las corporaciones cumplan sus promesas o sean sancionadas.
Los inmigrantes latinos también pueden aprender a partir de una dinámica socia y política con estas tres corporaciones, e incluir a la mayor corporación de todas: el partido demócrata y su red de organizaciones comunitarias.
La discusión sobre la administración del Parque Flushing debe ser más progresista y sobre todo, más honesta. Traigan a la mesa de negociación a los equipos de fútbol y echen a rodar el balón.
Javier Castaño
Aquí hay 4 culpables del deterioro del parque de Flushing: 1) la ciudad por no incluir a las comunidades minoritarias. Por cobrarles sumas exorbitantes por actividades y festivales, además de no invertir en nuestra comunidad “El Parque”. 2) El equipo de los Mets aunque cuenta con muchos latinos, es muy poco lo que ofrece a la comunidad. A tal punto que CityField no tiene representación gastronómica latina. Cabe anotar que cuándo el estadio se iba a construir se les sugirió que pensaran en el futuro y que tuvieran una cancha profesional de soccer, la cual serviría de una manera perfecta en el condado de Queens donde hay tanta diversidad. Nos hicieron promesas que nunca cumplieron. 3) la liga de tenis. Este es un ejemplo de total avaricia. Vienen al parque de Flushing y en 4 semanas sacan casi 1 billón de dólares de ganancias. ¿Qué le dan al parque y la comunidad? Ellos han donado bastante dinero al grupo de Flushing y Corona dirigido por Claire Shulman. ¿Y cuál es el compromiso de ellos con la comunidad? Y 4) los políticos que no han representado de una manera genuina a la comunidad. A nuestra concejal le gusta más el béisbol que el fútbol. Tal parece que los Mets no están muy de acuerdo con el estadio de fúbol. La realidad es que Queens tiene una diversidad que está representada en el futbol, o ¿cuánta gente juega béisbol en el parque Flushing?
El problema de el parque flushing es de racismo porque es de concurrencia latina por eso es el abandono y el menos precio por lo contrario no se la engañara con promesas falsas de politicos mentirosos la voz de auxilio debe de estar dirigida a persona probas q tengan buena voluntad de servicio a las comunidades de minorias latinas que defienda al pobre y humilde deportista q concurre al parque y al pequeño comerciante que con su excelente gastronomia se gana un sustento familiar ya es tiempo de verlo como un parque central a tiempo completo el progreso seria para todos y para la ciudad de new york.