
Por Mónica Quintero —
Desde hace 13 años, Cristina Borrero y Liliana Estrella donan su tiempo y su conocimiento a la comunidad en Queens, Nueva York. Son contadoras de profesión que realizan de forma gratuita los impuestos a quienes tienen un ingreso menor de $58.000 anuales. El plazo para llenar los impuestos vence este año el lunes 18 de abril.
En la avenida 37 número 76-11, en Jackson Heights, oficina 203, la fila de adultos mayores y trabajadores de construcción y limpieza, entre otros, empieza antes de las once de la mañana para llenar la planilla de impuestos.
Borrero emigró a Estados Unidos con sus padres y sus cinco hermanos. Tiene una experiencia de 40 años en impuestos y se retiró de la banca internacional.
“Ayudar a las personas me ayuda a sentirme útil, mi mente está funcionando y al mismo tiempo estoy aportando a la comunidad”, dijo Borrero. “Hay que tener mucha paciencia porque muchos son adultos mayores, otros no hablan inglés”.
Para Borrero, estar cada sábado en la oficina de Eduardo Giraldo, quien donó el espacio y los recursos para facilitar el servicio, es una manera de agradecerle a la vida.

“Una vez atendí a una madre cabeza de hogar que vivía en un refugio temporal con sus hijos y luego de llenarle los impuestos, con el dinero que le devolvieron, pudo salir del refugio”, añadió Borrero.
Juana, inmigrante peruana, diligenció los impuestos con Borrero y Estrella. Mientras hacia la fila, compartió que vive hace 20 años en Queens y trabaja limpiando casas de familia y oficinas.
“La situación económica no nos ayuda para pagar por hacer los impuestos”, dijo Juana. “Gano muy poco y no puedo pagar un contador, yo valoro mucho lo que ellas hacen”.
Estrella llegó a los Estados Unidos cuando tenía 17 años y estudió contaduría en LaGuardia Community College. Ha trabajado con organizaciones sin ánimo de lucro, en el programa de adopción de niños en esta ciudad y diez años en la agencia Child Center de New York.
“En el 2009, luego de regresar de Miami, vi que en Jackson Heights no existía un lugar gratuito en donde las personas de bajos ingresos pudieran hacer sus impuestos”, dijo Estrella. “Me comuniqué con mi amiga Cristina, nos presentamos al IRS con la propuesta y ahí iniciamos juntas C and L Site”.
El trabajo de Borrero y Estrella es educar sobre la importancia y los beneficios de pagar impuestos y hacerlo con un contador registrado.
“En la Avenida Roosevelt, muchos ofrecen el servicio de hacer impuestos y no son contadores, ni están registrados”, dijo Estrella. “En caso de un error, la entidad sabe que fue el contador y no la persona. En la forma 1040, los usuarios encontrarán nuestro nombre y nuestro número de matrícula”.
Borrero y Estrella no están solas. En la puerta está Jorge Zamora de 83 años, quien registra a las personas que acuden a C and L Site. “Ser voluntario es un estilo de vida, nacimos para eso, sin importar las fronteras. También ayudo a niños enfermos del corazón”, dijo Zamora.
Borrero y Estrella se capacitan y se registran cada año con el IRS. Sus jornadas cada fin de semana superan las diez horas. Su trabajo ha impactado la vida de familias en condición de vulnerabilidad.
Esta nota es parte de una serie que rinde homenaje a las mujeres en su mes.
