Inmigrantes se toman la junta comunal 3

En el rincón desde donde se hicieron las traducciones, Jennifer Tenezaca, de NICE, Teresa Arieta de NYCPP y Andrés García, de NICE. Fotos Javier Castaño

Inmigrantes latinos e hindúes se tomaron la reunión mensual de la Junta Comunal (CB) número 3. Los latinos fueron a probar el nuevo servicio de traducción y a luchar por la aprobación de sus licencias de licor. Los hindúes acudieron para reabrir la calle 37 Road en Jackson Heights que el Departamento de Transporte cerró con el fin de impedir el paso de autos y buses.

Acudieron alrededor de 150 hindúes y alrededor de 20 latinos. Algo inusual en las reuniones mensuales del CB3 en donde casi siempre el salón está vacío.

La reunión se hizo en el sótano de la biblioteca pública Langston Hughes de la calle 100 y Northern Boulevard.

Esta junta comunal es la primera en Queens que tiene el servicio de traducción del inglés al español, gracias a la intervención de concejal Daniel Dromm y a la participación de dos organizaciones comunitarias que le ayudan a los inmigrantes latinos: NICE (New Immigrant Community Empowerment) y NYCPP (New York Civic Participation Project).

El asambleísta Francisco Moya hablándole al público asistente.

“Me parece que las traducciones son algo bueno y necesario para nosotros los inmigrantes”, dijo Angel Camas, uno de los inmigrantes que recibe asistencia en NICE y fue invitado a probar el servicio de traducción. “Como no hablo mucho inglés, entonces puede entender lo que dicen”. Camas tenía puestos los audífonos.

Luz Mirana habla más inglés que Camas y es estudiante del York College. Nadie la invitó a la reunión. “La traducción no es buena porque las personas que la están haciendo no tienen experiencia. Se callan. Hablan de otras cosas. Dicen que no entienden y ríen”, dijo Mirana.

Entre los latinos que acudieron a lograr la obtención de sus licencias de licor estaban los dueños de los establecimientos Tavern Corp, en la Roosevelt y la 79, SVAM Corp, en la avenida 37 con calle 77, Pa’ donde Toño bar Corp. De la Roosevelt y la 96, y Hermanos Rivera Corp. de la avenida 37 y la calle 90.

Entre el público, algunos de los latinos que buscaban la aprobación de sus licencias de licor.
Carteles de protesta por un "parque" que impide el paso de autos y el estacionamiento de buses en una calle de Jackson Heights y por eso las tiendas tienen ahora menos clientes.

Los miembros del CB3 se quejaron de la proliferación de bares y de la prostitución en la avenida Roosevelt. Hasta los dueños de los establecimientos que quieren la licencia de licor hablaron mal de la Roosevelt. “Ya no es como antes y ahora hay mucho crimen. Quiero cambiar esto”, dijo el dueño de SVAM Corp.

El consenso es que en los alrededores de la avenida Roosevelt hay “más bares que en Manhattan”.

El asambleísta Francisco Moya hizo su aparición durante la reunión del CB3 para decir que introducirá el próximo lunes un proyecto de ley para facilitar la renovación de las licencias de licor, otorgándole al dueño del establecimiento un período de 30 días para que termine de hacer los papeleos y no pierda su licencia.

Los representantes de las organizaciones hindúes (también habían personas de Bangladesh) tomaron el micrófono para decir que el cierre de la vía que convirtieron en paso peatonal, “está matando nuestros negocios”. Se quejan de que las ventas han bajado en un 50% y criticaron al concejal Dromm por haber promovido ese cambio.

La ciudad de Nueva York permite que las juntas comunales voten por estos cambios y el Departamento de Transporte hace una re-evaluación para determinar su factibilidad.

“Esta ha sido una gran movilización de los nuevos grupos inmigrantes de Jackson Heights y Elmhurst”, dijo el catedrático Arturo Ignacio Sánchez, miembro de la junta comunal 3 y quien tomó datos del Censo para señalar el crecimiento de los inmigrantes en Queens. “Los latinos han comenzado un nuevo proceso de inclusión con las traducciones, y los asiáticos nos están probando a ver si estamos a la altura de sus exigencias, a ver si nosotros somos capaces de reflejar y responder a sus intereses”.

Sánchez finalizó diciendo: “Este es un gran proceso de aprendizaje para todos los residentes de Queens”.

La votación de los miembros del CB3 autoriza el cambio de dirección de la calle 75 y que más carros se puedan estacionar en los alrededores de la calle que volvieron peatonal. El estacionamiento de buses no está permitido. Con respecto a las licencias de licor, aún falta la aprobación del gobierno, aunque Tavern Corp. recibió el rechazo de esta junta comunal.

Javier Castaño

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