
Los maestros de las escuelas públicas de Nueva York serán calificados para mantener sus trabajos o ser despedidos. El alcalde Bloomberg insistió en que es necesario esta medida para mejorar la enseñanza y asegurar dineros del gobierno federal. La intervención del gobernador Cuomo fue necesaria para que el sindicato de la Federación de Maestros se viera obligado a aceptar esta medida.
Los maestros serán calificado, de 65% a 74%, significa que están en período de prueba y deben poner atención y hacer cursos remediales para mejorar. Si son calificados entre 75% y 90% significa que están bien y deben seguir enseñando sin problemas, mientras mantengan esos estándares.
Los que obtengan una calificación entre 91% y 100% recibirán aumentos salariales y otros beneficios, como promoción en su escalafón.
Pero los maestros que sean calificados por debajo del 65% pueden ser expulsados de los planteles educativos.
Esta calificación representa el 40% de la evaluación que recibirán los profesores. El otro 60% es más subjetivo y depende de la observación del panel evaluador.
La Federación de Maestros se había negado a firmar este acuerdo, pero tuvo que claudicar antes las exigencias de los políticos, especialmente del gobernador Cuomo, quien fue felicitado por el alcalde Giuliani.
“Este ha sido el resultado del diálogo y la buena fe”, dijo el Defensor del Pueblo, Bill de Blasio. “Ahora el alcalde no tiene más excusar para cerrar más escuelas de las 33 que ha clausurado y seguir despidiendo a maestros sin justificación.