
El árbitro japonés Yuichi Nishimura inventó un penal que le destrabó el partido a Brasil y lo llevó a derrotar 3-1 a Croacia en el encuentro de apertura de la Copa Mundo en Sao Pablo. “Una ayudita” al mejor estilo de la mafia del fútbol internacional. Croacia iba ganando 1-0 hasta que el juez intervino. El gol de Croacia en realidad fue un autogol del defensa Marcelo de Brasil.
Neymar hizo dos goles, uno de pena máxima y el otro fue un disparo desde fuera de las 18. Cobró mal la pena máxima y el arquero croata casi logra detenerlo. El segundo gol de Brasil fue de Oscar.
Fue un partido en donde Croacia le jugó sin miedo a Brasil, de igual a igual, y todo parecía que iba a ser un empate. Brasil dominaba el medio campo, pero Croacia fue mucho mejor en los contragolpes y su defensa se supo parar.

En el segundo gol de los Croatas, que fue anulado, el arquero Julio Cesar fue inteligente. Apenas sintió el contacto con el contrario, se tiró al piso, porque el reglamento dice que no se puede cargar sobre el arquero en el área chica. Otra vez el juez japonés se equivocó. Ese fue gol porque el delantero croata lo único que hizo fue saltar en busca del balón.
Mis preguntas son: ¿Puede un partido de estos kilates ser dirigido por un árbitro japonés? ¿Está la liga japonesa a nivel de las mejores del mundo? ¿Mano Negra o asalto de guantes blancos?
Es importante resaltar que la ceremonia de inauguración no fue muy buena y no hubo cantantes brasileños que le pusieran ritmo al evento. Hubo disturbios en contra del Mundial de Fútbol en varias partes de Brasil y la presidenta de esa nación, Dilma Rousseff, fue abucheada en el estadio, a pesar de tratar de pasar desapercibida.