
La Oficina del Censo publica esta semana los datos del censo para la distribución de distritos electorales en los estados. Esto dará paso a que los estados y los gobiernos locales comiencen el proceso de cada diez años conocido como “redistricting” en inglés, el cual define los nuevos límites de distritos electorales según los datos demográficos y de población obtenidos por el censo de 2020. Este proceso es de suma importancia ya que determinará en gran medida el poder político de los latinos en distintos niveles del gobierno. Desafortunadamente, la manipulación de distritos electorales conocida como “gerrymandering”, que llevan a cabo conservadores que buscan acaparar poder y silenciar las comunidades diversas, también será de esperar.
Los expertos del Brennan Center advierten que esta ronda de distribución de mapas será la más preocupante que quizás haya existido en la historia de nuestro país. Con el fin de orientar e informar a la población, este centro posee una página web en español con algunos de los puntos e informes más importantes, incluyendo:
- Seis datos que hay que saber sobre la manipulación partidista de distritos electorales (Partisan Gerrymandering.)
- Representación para algunos, un informe sobre la propuesta de extremistas conservadores que procuran restringir la representación política para excluir a todos menos a los ciudadanos votantes.
- El futuro de los distritos legislativos, 2021-22, un resumen general de las luchas que se librarán para trazar los mapas políticos de la próxima década y de los riesgos que enfrentan los estados de tener una manipulación partidista de sus distritos o un trazado de mapas racialmente discriminatorios.
La página también incluye enlaces sobre artículos informativos sobre la lucha por lograr mapas justos.
A medida que los latinos realizan su poder político, es de suma importancia que el proceso de distribución de distritos produzca representación equitativa para todos, sin importar quién sea o en qué lugar viva.
“Desde la última vez que se trazaron los distritos hace una década, la población de los Estados Unidos creció casi 20 millones, y un electorado cada vez más diverso ha transformado el panorama político de la nación”, se lee en la página del Brennan Center . “Desde 2011, la cantidad de votantes elegibles en las comunidades negras, latinas y asiático-americanas se ha incrementado a un ritmo extraordinario; para dar un ejemplo, los ciudadanos latinos son responsables del 40 por ciento en el aumento de votantes elegibles del país.
“Pero estos cambios han preparado el terreno para un contragolpe, en especial dirigido al creciente poder político de las comunidades minoritarias. Es muy probable que las áreas de rápido crecimiento en estados como Florida, Georgia y Texas, en particular donde las poblaciones que no son blancas han crecido a gran velocidad, enfrenten tensos conflictos por el nuevo trazado de mapas. Y en aquellas áreas con una población en disminución o con cambios demográficos, también se podrían observar batallas en torno a la reasignación del poder político”.