
Por Marcela Álvarez –
Sin duda, el coloso de Flushing, el escenario de tenis más grande del mundo, explotará con este duelo. Los fans quieren disfrutar con un tenis de alta gama, al margen de las simpatías y/o animosidad que sientan por estos jugadores. A decir verdad, ambos no son considerados “mimados” del público. En todo caso, lo que realmente importa es el tenis.
Justo a diez años de gritar campeón por primera vez en Flushing Meadows (2011), Djokovic busca abrochar una temporada soñada. A eso vino a Queens. Nunca lo negó. Tras el mal paso en los Olímpicos de Tokio, a donde llegó confiado en ganar la medalla de oro (se fue con las manos vacías) quiere ser el primer hombre, desde 1969, que gana los cuatro torneos más importantes del mundo en un año calendario. Es decir, quiere ganar el Grand Slam. Como dirían en béisbol, Djokovic está en 3ra base y ansioso espera la señal para pisar home plate. Busca el imparable, que con las bases llenas, se vaya fuera del parque.
En enero, el serbio ganó el Australian Open (venció a Medvedev en la final), siguió en junio con Roland Garros (derrotó al griego Stefanos Tsipsipas, remontando un marcador adverso de dos sets) y en julio ganó Wimbledon (venció al italiano Matteo Berretini). Solo le falta ganar en Queens.
Sirve destacar que el australiano Rod Laver es el único tenista que ganó el Grand Slam, dos veces: 1962 y 1969. La alemana Steffi Graf, de su lado, en 1988 ganó el Golden Slam: Australia, Roland Garros, Wimbledon y US Open, más la medalla de oro en los Olímpicos de Seúl.
¿Tendremos un nuevo rey en Queens?
Ganar un título, cualquier torneo, es muy difícil —triunfar en uno de los Slams cuesta mucho más. En ese marco, el US Open requiere de una fuerza faraónica. Es el último Slam del calendario y los jugadores llegan con el último aliento. El circuito profesional de tenis es agotador.
Si Medvedev le gana el 1er set al serbio no es señal para confiarse. En sus últimos partidos, Djokovic cedió el primer parcial pero enseguida logró recuperarse.
Con un físico, elasticidad y stamina envidiable, además de sus golpes perfectos, Djokovic es implacable en el court. Ya lo dijo Andy Roddick, campeón del US Open 2003, vía Twitter la noche de Labor Day. “Primero se apodera de tus piernas….luego de tu alma”. El serbio, de buen humor, le respondió con un “jajajaja sí, las piernas…pero pueden conservar las almas”.
De su lado, Medvedev juega su 3ra final de Grand Slam: US Open 2019 (ganó Rafael Nadal, 7–5, 6–3, 5–7, 4–6, 6–4) y Australian Open 2021 (ganó Djokovic, 7–5, 6–2, 6–2).