
Por Luz Karine Vargas —
Caminando por la calle en busca de una dirección en los alrededores de la Avenida Roosevelt, se hallaba Juan Carlos Guamán una tarde reciente de primavera. Se dirigía a un punto de encuentro para verse con un amigo del trabajo.
Guamán es un obrero de construcción de 25 años. “Yo soy orgullosamente de la sierra de Ecuador, un lugar muy precioso”, dijo Guamán mientras se quita los auriculares de las orejas.
“Quiero contarte mi pequeña historia en un sitio más silencioso”, dijo Guamán mientras nos alejábamos del ruido del tren hacia unas escaleras que conducen a una notaría.
Con solo seis meses residiendo en Corona, Queens, Guamán ya ama este país. “Desde que llegué este país me dio muchas oportunidades”, dijo Guamán refiriéndose a los trabajos que ha desempeñado.
“Al siguiente día de llegar, empecé a trabajar haciendo mudanzas”, recuerda Guamán, muy feliz porque no estuvo desempleado ni un día.
Debido al frío, Guamán decidió cambiar de profesión y así llegó al mundo de la construcción. “Un amigo era ayudante de construcción, un día yo decidí ir a probar el trabajo y me gustó”, dijo Guamán. La música que salía de los auriculares aún se podía escuchar a persar del ruido de los trenes y la gente.
“Actualmente yo hago de todo un poco: pisos, paredes, tuberías, todo lo que me pongan a hacer”, dijo Guamán, quien se siente satisfecho con su empleo en la construcción.
Guamán siempre ha contado con el apoyo de sus hermanos, quienes lo recibieron en Nueva York. “Mi mamá es lo que más extraño de mi país natal y espero estar juntos pronto”, dijo Guamán con la esperanza de ver a su madre en un período de tiempo cercano.
Durante la pandemia no se vio tan afectado en su país natal. “Yo trabajaba de chofer y esa profesión fue la que más demanda tuvo por esa época, así que me iba bien”, dijo Guamán acomodándose la gorra.
La razón principal por la que Guamán decidió mudarse a los Estados Unidos fue debido a unos problemas que se le presentaron en su país natal a causa de una mujer. “Estoy creando mi nuevo comienzo”, termina diciendo Guamán.
