Foto de Alvaro Uribe durante su arresto domiciliario y su número de presidiario.
El curioso y poco conocido fenómeno jamais vu genera la sensación opuesta a aquella producida por el deja vu. Consiste en la imposibilidad momentánea de recordar algo que nos es familiar y reiterado, pese a la palmaria evidencia proporcionada por el contexto. Para desgracia de la ciudadanía colombiana en el exterior, el comisionado del condado de Miami-Dade, Javier D. Souto, parece estar padeciendo de un prolongado y funesto jamais vu, pues presentó una insólita resolución para que una de las calles de Miami sea reconocida como la ‘Álvaro Uribe Way’ a partir del próximo 31 de agosto.
Olvida con gravedad el comisionado Souto que su homenajeado se encuentra bajo arresto domiciliario, acusado de fraude procesal y soborno de testigos, tras una resolución dictada a inicios de agosto por la Corte Suprema de Justicia colombiana. Por lo demás, el agasajado Ex mandatario está citado también a rendir indagatoria frente a la Corte por la masacre de El Aro (1997), perpetrada por paramilitares y ordenada por Salvatore Mancuso, en asocio con fuerzas militares, mientras fuera gobernador de Antioquia el mismo y presunto involucrado: Álvaro Uribe Vélez. Pero la historia no acaba allí, los casos de otras masacres y vínculos con un inmenso aparato mafioso y narco-paramilitar en Colombia salpican continuamente la figura del nuevo reo nacional o preso Nº 1087985.
Luego de una cruenta Guerra Civil y una larga y penosa dictadura, las leyes de Memoria Histórica en España dictaron la retirada de toda insignia conmemorativa del franquismo, como una manera simbólica de reconocer los derechos y el dolor de las víctimas. Lo mismo ocurrió en Chile y en la Argentina donde las placas y los escudos de sus dictaduras fueron reemplazadas por plazas y museos de la Memoria. El Código Penal alemán prohíbe toda forma de exhibición de símbolos nazis y exige también el reconocimiento colectivo de que hubo un Holocausto. Ahora mismo, en Estados Unidos se debaten la retirada de monumentos, nombres de plazas, calles y escuelas, que rinden tributo a esclavistas y victimarios que restringen la Historia a la versión de los vencedores.
Entre tanto, y extraviado en un muy conveniente y dilatado jamais vu, el comisionado Souto rinde homenaje a una figura cada vez más escabrosa para la historia nacional. De aprobarse esta perversa resolución, en unos años volveremos los ojos al pasado y cargaremos con vergüenza el día nefasto en que -pasando por el cadáver de miles de víctimas- un desentendido y adormilado comisionado de Miami, un tal Javier D. Souto, quiso bautizar una extensa avenida estadounidense con el nombre del más perdurable sospechoso de genocidio y narcotráfico paramilitar en Colombia.
Carolina Chaves-O’Flynn (Bogotá, Colombia, 1979). Doctora en Lingüística Hispánica (2017) del Graduate Center de la City University of New York (CUNY) y profesora asistente en Queensborough Community College (CUNY).
3 thoughts on “Paseo por ‘Álvaro Uribe Way’ de Miami”
Rafael Arango
Solo mentiras este artículo, que asco
Juan Ángel Aristizabal
¿Mentiras? ¿Acaso Uribe no esta en detención domiciliaria? ¿No ha sido llamado por la CSJ a declarar por la masacre del Aro? ¿No tiene un sinnúmero de investigaciones y denuncias por relaciones con narcotráfico y para militarismo que duermen el sueño de los justos en la Comisión de Acusaciones de la Cámara? Definitivamente ustedes, ni con todas las pruebas del mundo van a creer. ¿Ciegos o cómplices?
Solo mentiras este artículo, que asco
¿Mentiras? ¿Acaso Uribe no esta en detención domiciliaria? ¿No ha sido llamado por la CSJ a declarar por la masacre del Aro? ¿No tiene un sinnúmero de investigaciones y denuncias por relaciones con narcotráfico y para militarismo que duermen el sueño de los justos en la Comisión de Acusaciones de la Cámara? Definitivamente ustedes, ni con todas las pruebas del mundo van a creer. ¿Ciegos o cómplices?
Sóbese, uribestia.