Precio de la gasolina subirá en el verano por inestabilidad de países árabes

Este verano el precio de la gasolina en los Estados Unidos estará por las nuves.

El precio del crudo Brent, un tipo de petróleo ligero que sirve como una de las referencias del mercado, superó los US$ 101 por barril por primera vez desde 2008, en medio de los temores de que las turbulencias políticas en Egipto se propaguen por todo Medio Oriente y desbaraten el suministro global de petróleo.

A los mercados de crudo también les preocupa que el caos pueda paralizar el Canal de Suez, una vía comercial vital, y el oleoducto Suez-Mediterráneo (Sumed), que pasan por Egipto y que transportan el crudo del Medio Oriente a los mercados occidentales.

“Estamos hablando de un mercado que parece haber entrado en pánico”, dice Stephen Schork, un analista y autor del Informe Schork. “El miedo es que esta inestabilidad pueda contagiarse a un país que produzca mucho petróleo”.

Los precios de la materia prima ya estaban al alza antes de que se desataran los conflictos en Egipto, acumulando un aumento de US$ 30 por barril desde mediados del año pasado, a medida que la recuperación de la economía global revitalizó la demanda de crudo. Eso ha puesto bajo presión a la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), que ha recibido llamados cada vez más urgentes de los países consumidores para que aumente la producción.

Suministro

El secretario general del organismo, Abdalla Salem al-Badri, dijo que abriría los grifos si las tensiones en Egipto afectan el suministro, aunque advirtió que eso era improbable. Subrayó que el mercado está bien abastecido, con los inventarios llenos. La OPEP asegura que dispone de unos 6 millones de barriles al día en capacidad adicional, equivalente a 7% de la demanda global, y que puede fácilmente recurrir a esas reservas si el mundo corre peligro de quedarse sin petróleo.

Mientras el crudo Brent sobrepasó los US$ 100 el barril, la referencia estadounidense (el West Texas Intermediate o WTI) se cotizó el lunes en cerca de US$ 92 en Nueva York. El Brent, que se utiliza como precio de referencia en Asia y Europa, se ha estado negociando a un nivel más caro en los últimos meses que el WTI, en parte por las menores reservas de crudo disponibles en el Mar del Norte, la mayor demanda de Brent en Asia y un invierno gélido en el mercado europeo.

Sin embargo, algunos analistas predicen que esta variedad de petróleo volverá a caer.

Combinados, el Canal de Suez y el oleoducto Sumed, que conecta el Mar Rojo con el Mediterráneo, transportaron 2,6 millones de barriles al día en diciembre, según la Agencia Internacional de Energía.Esto los hace menos importantes que el Estrecho de Ormuz, por ejemplo, a través del cual fluye 40% de todo el crudo comerciado transportado por vía marítima. Además, a diferencia de Ormuz, los operadores pueden emplear rutas alternativas si el Canal de Suez es bloqueado, tales como bordear África.

Sin embargo, reorganizar las rutas del petróleo de esta manera encarecería significativamente el viaje y también impulsaría los costos de transporte, lo que impactaría los precios del bien básico.

De momento, no hay señales de que las turbulencias políticas en Egipto hayan afectado el Canal de Suez y obligado a los buques a modificar sus rutas. “El impacto es insignificante”, afirmó Bob Knight, director ejecutivo de los buques de alta mar de Clarkson, un agente marítimo londinense.

Sin embargo, una gran multinacional de logística naviera dijo el lunes que las tripulaciones deberían evitar embarcar o desembarcar a lo largo del canal de Suez mientras persistan las tensiones.

Mientras tanto, petroleras extranjeras siguieron evacuando a su personal de Egipto. El lunes, las rusas OAO Lukoil y OAO Novatek estaban repatriando a sus empleados. BP, que produce el equivalente a 150.000 barriles barriles de crudo en Egipto (una parte considerable de su producción global de 3,8 millones de barriles) ha empezado a evacuar a los dependientes de sus empleados expatriados. ¿Absorberá el golpe la economía mundial?

La economía de Estados Unidos es capaz de absorber el alza de la semana pasada en los precios del petróleo, pero podría volver a tropezar si el crudo se dispara.
El precio de referencia en EE.UU. ha subido alrededor de US$ 6,50 desde el jueves y cerró la jornada del lunes en más de US$ 92, su cotización más alta desde octubre de 2008.
Si los precios se mantienen alrededor de ese nivel, lo más probable es que mermen el crecimiento al limitar el gasto de los hogares, deprimir la confianza de los consumidores y reducir las ganancias de las empresas. La economía probablemente siga expandiéndose a un ritmo fuerte, aunque no lo suficientemente rápido como para hacer mella en el desempleo, dicen los economistas.

Pero si los precios del petróleo suben US$ 40 adicionales por barril, entonces cualquier cosa puede pasar. El golpe a las billeteras de los consumidores podría fácilmente borrar el aumento de los ingresos provenientes del recorte en los impuestos a las nóminas que comenzó a tener efecto en enero. Las empresas minoristas que se han resistido a elevar los precios debido a la débil demanda tendrían que hacerlo o aceptar menores ingresos, lo que posiblemente resultaría en más recortes de empleos.

Un aumento de esta naturaleza dejaría a los precios del crudo cerca de los US$ 147,27 por barril que alcanzaron en julio de 2008.

Hoy la economía estadounidense es mucho más fuerte. Se expandió durante 18 meses seguidos a un ritmo que se aceleró en los últimos tres trimestres de 2010. El gasto de los consumidores ha repuntado al igual que la producción industrial. El crecimiento del empleo revivió, aunque no lo suficiente como para disminuir el desempleo en forma significativa.

Ahora, los disturbios en Medio Oriente amenazan con catapultar los precios del crudo, lo que podría frenar al crecimiento. “En el tiempo, los precios del petróleo y el crecimiento económico tienen una correlación positiva”, afirmó James O´Sullivan, economista jefe de la consultora MF Global.

El alza de los precios del petróleo amenaza también a los socios comerciales de Estados Unidos. En conjunto, Europa está creciendo modestamente luego de las crisis fiscales que abatieron a Irlanda y Grecia el año pasado.
Los mercados emergentes, mientras tanto, hacen frente a crecientes tasas de inflación como resultado de su acelerada expansión y del auge en los precios  de las materias primas.

La economía del Reino Unido se contrajo en el último trimestre del año pasado, dejándola particularmente vulnerable a un alza del petróleo.

El Mercurio

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