Recuperación de EE.UU. motor del mundo

El desempleo sigue bajando en los Estados Unidos.

El número de estadounidenses solicitando prestaciones por desempleo cayó la semana pasada a 576.000, el nivel más bajo desde el inicio de la pandemia y una señal esperanzadora de que los despidos están disminuyendo a medida en que la economía se recupera de la recesión.

El Departamento de Trabajo dijo el jueves que las solicitudes se desplomaron por 193.000, de un total revisado de 769.000 la semana previa. Los pedidos de ayuda por desempleo han caído ahora drásticamente desde alcanzar un pico de 900.000 a inicios de enero.

Para la semana que concluyó el 27 de marzo, 16,9 millones de personas seguían recibiendo pagos por desempleo, comparado con 18,2 millones la semana anterior. Esas cifras indican claramente que, aunque la economía se ha fortalecido en semanas recientes, millones enfrentan una pérdida de empleo o ingresos y han estado pasando trabajos para pagar sus cuentas y el alquiler.

La baja en las solicitudes se produce luego que las empresas añadieron 916.000 empleos en marzo, el mayor total desde agosto, en un indicio de que una recuperación sostenida se está afianzando con la aceleración de las vacunaciones, el levantamiento de las restricciones a los negocios en muchos estados y cuando los estadunidenses se ven más dispuestos a viajar, irse de compras y en general gastar más. La tasa de desempleo cayó a 6%, menos de la mitad del pico de 15% durante la pandemia.

La tasa de desempleo ha caído consistentemente, desde 14,8% hace un año a 6%. La última vez que la tasa fue tan baja, las solicitudes semanales de prestaciones estaban en 350.000, muy por debajo del nivel actual.

Los economistas dan varias razones para la discrepancia. Para empezar, muchos estados siguen batallando para procesar el cúmulo retrasado de solicitudes de semanas previas. Como resultado, solicitudes reportadas ahora pudieran derivarse de despidos de semanas antes. VOA

MOTOR DEL MUNDO

La firma de análisis financieros Oxford Economics, con sede en Gran Bretaña, afirma que una robusta recuperación económica de Estados Unidos este año impulsará a los sectores de manufacturas, agrícolas y de distribución en todo el mundo.

El informe dice que la demanda por bienes y servicios este año se espera que se propague más allá de las fronteras estadounidenses y Estados Unidos se convertirá en el mayor contribuyente al crecimiento económico mundial por primera vez desde 2005, desplazando a China, al menos por ahora, en una economía global de 90 billones de dólares.

El artículo argumenta que la campaña de vacunación, el programa de gastos del presidente Joe Biden y las bajas tasas de interés de la Reserva Federal, están impulsando una explosión económica nacional que levantará a otros países donde sus gobiernos no han respondido agresivamente a la pandemia de coronavirus.

El reporte del viernes del Departamento del Trabajo reflejó la creación de 916.000 empleos en marzo y la tasa de desempleo que ha descendido hasta el 6%.

En contraste, la recuperación económica en Europa está estancada por una nueva ola de casos de coronavirus que obligó a Francia la semana pasada a emitir su tercer confinamiento nacional y a restricciones parciales en Italia y Alemania.

Según Oxford Economics, la mayoría de los economistas esperan que el crecimiento de China aumente este año a una tasa mayor que en Estados Unidos, pero como la economía estadounidense de 21 billones de dólares es aún mucho mayor que la de China, medida en dólares, la contribución de EE.UU. al crecimiento global sería mayor también.

El artículo advierte también de posibles escollos, como un resurgimiento de la inflación y el hecho de que más de 8 millones de empleos perdidos durante la pandemia aún no se han recuperado.

Durante la Gran Recesión de 2007-2009, un intenso debate sobre aumentar el déficit fiscal afectó los gastos de estímulo y dejó el aporte de EE.UU. muy por debajo de lo que se pronostica para este año, dice Oxford Economics.

Biden presentó la semana pasada un ambicioso plan de infraestructura de dos billones de dólares concebido para reconstruir la economía estadounidense.

La propuesta deberá ser sometida a votación en las dos cámaras del Congreso y Biden necesitará del apoyo de parte de la oposición republicana para lograr la mayoría cualificada necesaria para aprobar su proyecto de ley.

Por el momento, la propuesta ya ha recibido críticas de legisladores republicanos, con el líder de la oposición en el Senado, Mitch McConnell, que dijo que probablemente se opondrá a la legislación.

McConnell agregó que el proyecto incluye “más dinero prestado y aumentos masivos de impuestos en todas las partes productivas de nuestra economía”. Voa

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