
“Necesitamos que el estado nos permita vender licor to go… como lo hicimos durante la pandemia”, dijo Marcos Muñoz, propietario del restaurante Mojitos en Jackson Heights, Queens. “Así podemos recuperarnos y beneficiar a nuestros surtidores sin tener que despedir empleados”.
Al restaurante Mojitos en la esquina de Northern Boulevard y la calle 81 acudieron algunos legisladores a apoyar esta medida que no fue incluida en el presupuesto del estado de Nueva York y cuya fecha límite es el primero de abril de este año.
La senadora estatal Jessica Ramos dijo que está apoyando todo el complejo sistema de alimentación de esta ciudad, incluyendo restaurantes, bares, vendedores ambulantes y repartidores de comida (deliveristas). “Queremos que los restaurantes puedan vender alcohol para llevar y de esta manera estamos apoyando a los pequeños negocios y protegiendo los trabajos”, dijo la senadora Ramos.
Esta propuesta legislativa fue presentada por la senadora Ramos y el senador Leroy Comrie, además del asambleísta Steven Cymbrowitz. La presión es para que se incluya en el presupuesto.
La asambleísta Jessica González-Rojas dijo que el 80 por ciento de los habitantes de esta ciudad apoyan esta propuesta que genera millones en ingresos. “Que los restaurantes puedan vender alcohol es vita para nuestra recuperación económica”, dijo la asambleísta González-Rojas.
“Mojitos cerró por dos meses, su propietario repartió comida durante la pandemia y la venta de alcohol to go fue vital para su sobrevivencia”, dijo la asambleísta Catalina Cruz.
La asambleísta Nathalia Fernández vino de El Bronx a Queens con el fin de apoyar esta medida y dijo: “vender alcohol para llevar ayuda a la revitalización de nuestros vecindarios”.
Si esta propuesta es incluida en el presupuesto, podrá ponerse en práctica este mes de junio. “La industria de licores obtuvo ganancias entre el 24 y el 50 por ciento durante la pandemia, pero no quieren compartir sus ganancias con nosotros”, dijo Arelia Taveraz, presidenta de la Asociación de Restaurantes Latinos del estado de Nueva York.
La venta de licor para llevar representó del 30 al 40 por ciento de los ingresos de los restaurantes durante la pandemia.
“Al final se trata de proteger trabajos”, concluyó Kevin Dugan, director de asuntos gubernamentales de la Asociación de Restaurantes del estado de Nueva York.
