Willets Point tiene los días contados

Marcos Neira gritando en defensa de los mecánicos de Willets Point, Queens. Fotos Javier Castaño
Marcos Neira gritando en defensa de los mecánicos de Willets Point, Queens. Fotos Javier Castaño

La ciudad de Nueva York no recibirá más renta de los locales de Willets Point después del 31 de agosto de este año. Ya comenzaron a cerrar las calles para instalar el alcantarillado y la carta de Mathew Wambua, Comisionado del Departamento de Desarrollo y Preservación, es bien clara: O se largan o los sacamos a la brava.

“De aquí no nos vamos hasta que nos reubiquen en grupo”, gritaba Marcos Neira, presidente del Comité de Defensa de Willets Point. Sus compañeros gritaban “El pueblo unido, jamás será vencido”, “No más discriminación y mentiras” y “Queremos justicia”. Entre el grupo de 40 mecánicos se hallaba Sergio Aguirre, también del Comité de Defensa de Willets Point.

Aunque ya no hay mucho que defender.

En el año 2008 el entonces concejal Hiram Monserrate les dijo que los protegería, pero el día de la votación traicionó a los mecánicos. “Todos los concejales, incluyendo a Monserrate, votaron a favor de la propuesta del alcalde Bloomberg”, dijo Arturo Olaya, tapicero de Willets Point.

Después de 50 años de abandono de este lugar en donde reparan carros a bajo precio, la ciudad de Nueva York decidió que es mejor tumbar los talleres de Willets Point, construir un centro comercial y un nuevo estacionamiento en las inmediaciones del CitiField, estadio de béisbol de los Mets.

La ciudad nunca instaló alcantarillado, ni pavimentó las calles ni se preocupó por las condiciones infrahumanas en que trabajan más de 2,000 mecánicos, en su mayoría latinos. La construcción de vivienda a bajo precio es solo una promesa.

Olaya dice que dejó de participar en las reuniones del Comité de Defensa de Willets Point porque Aguirre y Neira lo difamaron para tomar control de la organización. “Estuvieron aliados con Acorn y Monserrate y ahora tienen el apoyo de la concejal Julissa Ferreras para entregarle Willets Point a las corporaciones”, dijo Olaya.

Neira dice que la concejal Ferreras no está de acuerdo con el proyecto de renovación de Willets Point, aunque es un hecho que tienen que abandonar la zona a finales de este mes o los sacan a la brava. “No nos pueden sacar porque tenemos abogados que nos protegen”, dijo Neira, quien hace dos semanas recibió una proclama de la concejal Ferreras por su activismo a favor de los mecánicos de Willets Point.

Varios de los 250 locales en Willets Point ya cerraron y la carta de desalojo la han recibido todos los inquilinos. “Esto está pasando porque la gran mayoría de los negocios son latinos”, dijo el reverendo Raymond Rivera, quien decidió apoyarlos. “La administración del alcalde Bloomberg es racista. No podemos permitir que esto suceda. La fe y la justicia caminan juntos”.

Los mecánicos y obreros de Willets Point tienen que abandonar sus locales a finales de este mes por orden de la ciudad de Nueva York.
Los mecánicos y obreros de Willets Point tienen que abandonar sus locales a finales de este mes por orden de la ciudad de Nueva York.

Wais Mohibi, de Afganistán, es el propietario del taller Discount Mufflers de la avenida 38 y la calle 126, en donde se hizo la conferencia de prensa. “Este centro comercial y estacionamiento significa el ocaso de los pequeños negocios en Corona y la avenida Roosevelt”, dijo Mohibi.

Jamie Sabeti, socio de Mohibi, dijo que la ciudad destinó 3 millones de dólares para reubicarlos, “pero nadie sabe qué pasó con el dinero”. Los mecánicos también cuestionan el dinero que recibió LaGuardia Community College para capacitar a los obreros, cuyo programa no tuvo acogida entre los mecánicos latinos. “Puras mentiras de la ciudad y de los políticos”, dijo Sabeti.

“No será fácil sacarnos porque hemos sobrevivido pagando un alto alquiler, sin alcantarillado y otros servicios”, dijo Martha Gualotuna, propietaria de Emmanuel Corp., un taller de pintura de carros. En 1994, Gualotuna y sus hijos actuaron en un comercial de televisión que se usó para elegir a Bloomberg como alcalde de Nueva York y que se llamó ‘Mejor que Nunca’. Ahora está arrepentida y dispuesta a enfrentar a la ciudad. Más fuerte que nunca: “Nos tienen que compensar y reubicar antes de que comiencen a construir”, concluyó Gualotuna.

Javier Castaño

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