
Desde este lunes los trenes de la ciudad de Nueva York serán más vigilados y retirarán a quienes usan los asientos para dormir o causar molestias a los demás usuarios.
El anuncio lo hizo el alcalde Eric Adams y la gobernadora Kathy Hochul la semana pasada. Incluye equipos de salud mental, policías y trabajadores sociales.
El objetivo es acabar de manera progresiva con los vagabundos y reducir el crimen. Este fin de semana hubo seis ataques violentos en las estaciones de los trenes, incluyendo puñaladas.
“Es injusto que las personas que no tienen vivienda terminen en los vagones del tren y es también injusto para los usuarios que pagan por el servicio”, dijo el alcalde Adams. “Vamos a acabar en el miedo de usar los trenes”.
El primer mandatario de esta ciudad añadió que hay muchas personas con problemas mentales que causan problemas en las plataformas y vagones y que “este problema se debió haber corregido hace mucho tiempo”.
Desde este lunes los policías van a exigir que todos los pasajeros se bajen en la última estación del recorrido del tren.

“La falta de inversión en los trenes y la pandemia hicieron que esta situación se complicara, además del surgimiento de los problemas mentales que conllevan a este tipo de situaciones”, dijo la gobernadora Hochul.
La gobernadora anunció una inversión de $28 millones para mitigar los problemas de salud mental, incluyendo la contratación de doctores ($9 millones) y el aumento de camas para pacientes psiquiátricos ($13 millones).

