
En Manhattan se realizó una marcha de obreros y activistas desde la calle 14 hasta la sede de la alcaldía de la ciudad de Nueva York. Fue notoria la presencia de sindicalitas. Quienes se manifestaron a favor de la reforma de inmigración, del aumento del salario mínimo, el pago de los días de enfermedad y acceso al sistema de salud. La presencia de los inmigrantes latinos fue notoria.
“Queremos la tarjeta de residencia y la licencia de conducción para poder trabajar”, dijo Carmelo Sánchez mientras caminaba con una bandera de los Estados Unidos.
Esta es una fecha que se conmemora en Latinoamérica con entusiasmo y algunas veces hay enfrentamientos con la policía. La fiesta nació en los Estados Unidos, pero no conmemora este día por considerara una actividad de los partidos de izquierda. En Estados Unidos el Día del Trabajo es el primer lunes de septiembre.
Walter Sónche, fundador de Alianza Ecuatoriana Internacional, dijo que “los políticos y el presidente Obama debe reconocer el aporte financiero de los inmigrantes a esta nación”.
El Consulado General de Ecuador en Nueva York cerró sus puertas el miércoles de esta semana para que empleados y los ecuatorianos pudieran participar en las marchas. El cónsul general Jorge López también marchó y defendió los derechos de los obreros e inmigrantes.
Miles de inmigrantes en varios puntos del país salieron a las calles para marchar a favor de una reforma migratoria y pedir al Congreso un proyecto de ley que incluya un camino a la ciudadanía, pero también protecciones y respeto a los derechos de los trabajadores.
La Coalición de los Derechos Humanos de los Inmigrantes en Los Angeles (CHIRLA) ha convocado a estudiantes, familias y trabajadores, quienes se marcharon por las calles principales de Los Angeles.
Estas marchas se realizararon de manera simultánea en por lo menos 25 ciudades de estados como Virginia, Delaware, Nueva York y Florida, entre otras.
Según los organizadores la marcha en la región agrícola de Delaware fue una de las más grandes en cuanto a participación de inmigrantes, quienes resaltarán la importancia de aprobar una reforma migratoria ahora, que proteja a las familias y fortalezcan las comunidades.
Todas estas manifestaciones se dieron en el marco de las negociaciones por una reforma migratoria en el Congreso. Esta semana el Senado anunció que someterán a votación el proyecto la próxima semana mientras que en la Cámara de Representantes todavía no presentan su versión para reformar el sistema de inmigración.
Lo que sí se ha considerado un gran avance es que el mismo representante republicano y ex candidato a la vicepresidencia de Estados Unidos, Paul Ryan, se haya pronunciado a favor de una reforma migratoria con camino a la ciudadanía.
Para esta semana Ryan realizará una serie de asambleas municipales en su región, en Wisconsin para apoyar una reforma migratoria.