
Con la muerte de García Márquez han surgido distintas historias acerca de su vida . Las más llamativas se relacionan con sus origines, lo que obviamente involucra a su familia, las raíces de esta y lugares de procedencia.
Dos de estos lugares son inevitables: Aracataca (departamento del Magdalena), donde nació y de donde son su madre Luisa Santiaga Marquez, y sus ancestros maternos.
Y Since (antes departamento de Bolívar y hoy departamento de Sucre). Lugar de nacimiento de Gabriel Eligio García, su padre. Ambos lugares son de la Costa Caribe colombiana. De Aracataca nada mas hay que decir. De Sincé, hay algunas cosas sin decir.
El siguiente escrito es autoria de Edgar Dela Ossa, responsable del sitio en Facebook: “Sincé tierra de ensueño”.
“GABITO NO ERA GARCIA, TAMPOCO MARTINEZ, PERO SÍ GARRIDO. “TODOS SOMOS GARRIDOS”.
EN LA DECADA DE LOS SETENTA, INVITE AL PERIODISTA DEL DIARIO EL ESPECTADOR Y AMIGO BLAS PIÑA SALCEDO A ESCRIBIR ESTA CRONICA Y LA VERDAD FUE QUE BLAS NO SE ATREVIO A DESCUBRIR EL VERDADERO APELLIDO DE GABITO Y SU RELACION DIRECTA CON LAS SABANAS DEL DPTO DE SUCRE. LA DISCRIMINACION A LOS HIJOS NATURALES EN EPOCA ANTERIORES AL AÑO 1936, CONLLEVÓ A QUE ESTOS LLEVARAN PRIMERO EL APELLIDO DE LA MAMA. ESTO OBLIGO A GABRIEL ELIGIO GARCIA, PADRE DEL NOBEL, A COGER EL APELLIDO GARCIA Y NO EL DE SU PADRE EL EDUCADOR SINCEANO GABRIEL “EL TUERTO” MARTINEZ, QUE A SU VEZ ERA VICTIMA DE LA MISMA COSTUMBRE HECHA LEY O VICEVERSA, PUES DON GABRIEL ERA HIJO DE DON LEANDRO GARRIDO Y TUVO QUE ASUMIR POR SER HIO NATURAL, EL APELLIDO MARTINEZ DE SU MAMA. EL DESAPARECIDO NOBEL”.
AL DIA DE HOY SERÍA GABRIEL GARRIDO MARQUEZ PORQUE “TODOS SOMOS GARRIDOS”.
Edgar Dela Ossa es nieto de Hortensio Dela Ossa Romero, hijo de Leonidas Romero, madre de Ascanio Felipe Garrido Romero, mi padre.
Asi, Hortensio Dela Ossa Romero y Ascanio Felipe Garrido Romero son hermanos de madre. Mi abuelo se llamaba Sebastian Garrido
Mi abuelo muere y mi abuela se casa con un señor de apellido Dela Ossa, del matrimonio nacen varios hijos, entre ellos Hortensio.
Mi padre fue un pequeño comerciante. Mi tio Hortensio se hizo ganadero. Y fue un hombre rico, entre los mas adinerados del pueblo, en esa época.
La relación en los Dela Ossa y los padres de Gabriel Garcia Marquez esta relatada en el texto siguiente, y fue inserta en “Since tierra de ensueños”
“TRAS LOS PASOS DE GABRIEL GARCIA MARQUEZ EN SINCÉ.
Residió un tiempo en la subregión Sabana
La arquitectura de las casas del municipio de Sincé es para muchos entendidos una de las mejores de la Costa Caribe. En ellas se combinan grandes construcciones modernas con otras antiguas de gran valor patrimonial.
Hay muchas que tienen un valor histórico y cultural, y que a pesar de ello han pasado desapercibidas para los mandatarios que han dirigido el municipio, que no han hecho nada por preservarlas.
Una de las casas más emblemáticas de Sincé es la ubicada en la calle 10 con carrera 8, en la plaza principal del municipio sucreño, en la que reside la familia De la Ossa Ramos. De arquitectura vernácula, esta vivienda fue construida a mediados del siglo XIX por los ebanistas cartageneros Antonio Corcho y Fernando Consuegra por encargo de Antonio Carlos Merlano.
En la crisis económica de los años 30 fue hipotecada en el Banco de la Sabana que existía en esa época en la ciudad de Corozal, donde después Ismael Pérez libró la deuda vendiéndosela a Hortensio De la Ossa Redondo por la suma de $2.000, según consta en la escritura pública # 147 de diciembre 27 de 1.937.
El historiador Evaristo Acosta Huertas asegura que este predio tiene mucho significado histórico para Sincé ya que en ella vivió la primera reina de las fiestas en corralejas, Elisa De la Ossa Redondo (1.957); en el corredor de la casa se mató de un disparo en la sien Tobías Montoya luego de haber sido rechazado por una mujer.
Pero quizás el recuerdo que mejor está guardado es que en esta casa vivió durante un tiempo el único Nobel de literatura con el que cuenta Colombia, Gabriel García Márquez, que es hijo del sinceano Gabriel Eligio García, por lo que por sus venas corre sangre sucreña.
García habló sobre sus vivencias en Sincé y lo plasmó en su libro Vivir para contarla, donde manifiesta que cuando tenía 10 años sus padres se fueron a vivir a este municipio de la sabana que para la época pertenecía a Bolívar.
En ella su padre instaló una farmacia homeopática, “era una casa con muchos cuartos en cuyos dormitorios desolados, cantaba todas las noches el fantasma invisible de un alcaraván”, dice Márquez.
Los amigos de la época aseguran que Gabo se sentaba en la grama de la plaza y muchos de los habitantes de la época le hacían ronda donde aparte de tocar guitarra les contaba las historias más insólitas que ellos habían escuchado en sus vidas, pero García Márquez las hacía creíbles pues las adornaba con la fuerza de la verdad.
Algunos contertulios cuentan que tenían el presentimiento que el muchacho de aspecto pelucón sería un brujo genial de la palabra o un cuentero embrujado, pero de lo que no se llegaron a imaginar es que se convertiría con el paso de los tiempos en el escritor vivo más sobresaliente del idioma español.
En sus memorias Gabo cuenta que en Sincé aprendió a montar burro, aprendió a ordeñar las vacas y a encerrar terneros, a pescar con anzuelos y armar trampas para codornices.
Cuenta en una de sus anécdotas que en Sincé un hombre conocido como el Mono Núñez lo invitó a cogerse unos mamones del patio de la casa de una señora llamada Rosa Piñeres y que una guacamaya que estaba suelta en el árbol los delató gritando a todo galillo “¡ladrones, ladrones se roban los mamones!” por lo que él y su compañero salieron corriendo.
El Nobel de literatura y su hermano Luis Enrique fueron matriculados en la escuela de don Luis Meza, hoy Instituto Marco Fidel Suárez, pero duraron poco tiempo ya que a Gabo, dicen los de la época,le cayó una piojera que lo mantenía todo el tiempo rascándose. Al poco tiempo les tocó irse precipitadamente para Aracataca al recibir la noticia de la muerte del coronel Márquez padre de Luisa Santiaga Márquez, su mamá.
Gabriel García Márquez también tiene muchos recuerdos en la casa de sus abuelos en Sincé, donde hoy queda la Placita de la Cruz. Hay quienes dicen que se deben recolectar todas las vivencias y los pasos de Gabo en este municipio y así hacer más visible a este pedazo de Sucre”.

La casa en mención aparece comprada por Hortensio Dela Ossa Redondo y no Hortensio Dela Ossa Romero porque el primero es es hijo de mi tio con la señora Berta Redondo, y la escrituraron al hijo de ambos que era un niño, para que no hubiera dudas en la herencia, Hortensio JR, a quien llamaban “Hortensito”, era epiléctico y muy sobreprotegido y mimado a raíz de ese hándicap.
En el caso que relata Edgar Dela Ossa sobre El señor Martinez y el señor Leandro Garrido, también ocurrio en mi familia, con mi hermano Aquiles, quien se apellida Enciso, apellido de mi madre, y no Garrido. Ya que nacio antes de 1936, y la iglesia católica no bautizaba con el apellido paterno a niños de padres que no estuvieran casados por la iglesia católica.
Esta historia de los Garrido en Sincé, que fue uno, como raíz, con sus respectivas descendencias, me la contó mi padre en los 70’s a raíz del advenimiento y fama de la novela CIEN YEARS… Y me la corroboró, sin preguntárselo, Eduardo Arango Piñeres, un sinceano que primero fue escritor, con un solo libro de cuentos, bastante bueno, ENERO 25. Y quien se jubilo como burócrata. El nació en 1931, 4 years después de Gabo.
Recopilación de Plinio Garrido
Buena Crónica basadas en relatos hechos por mi en nuestro sitio de Facebook. SINCÉ tierra de ensueño
Considero que hay que profundizar en el tema para establecer con exactitud lo que GABO registro en su autobiografía con respecto a Sincé. Igualmente quiero registrar ,que EPIFANÍA GARCÍA RICO,La niña PIFA, mi abuela paterna que vivió todo el siglo XX ,ya que murió a los 103 años en su natal Sincé,en la primera década del XXI se refiria con palabras de señorío y prestancia, cuándo se trataba de don Eligió el boticario, que vendía una pastilla mágica para la época, que quitaba todas las dolencias ” la Cafiaspirina anotaba “
Su padre, Gabriel Eligio, será la fuente de su vocación de escritor. Si se lee o relee El Amor en los tiempos del Cólera , y Vivir para contarla se encontrará fundamento a esta tesis. Su padre desde esa intelectualidad adquirida en sus relaciones infantiles y de adolescente en Sincé, proyectará una imagen de hombre excepcional capaz de hacer de la palabra oral y escrita un sendero de reconocimiento y felicidad. En la alborada del siglo XX, ya en Sincé se zurcía el talento de muchos jóvenes